PLAZA DE LOS CUATRO CAÑOS | Por Pilar Blasco

La siguiente columna, firmada por Pilar Blasco, se aparta esta vez de los grandes titulares políticos para centrarse en un rincón muy querido del paisaje urbano complutense: la plaza de los Cuatro Caños. Con una mirada crítica y sentimental, la autora reflexiona sobre las recientes obras en este emblemático cruce de caminos, al tiempo que reivindica el valor simbólico y funciona de su histórica fuente. En ALCALÁ HOY acogemos miradas diversas sobre lo que nos une como ciudad.

Foto archivo de AH
  • Pilar Blasco es  licenciada en Lengua española y ha colaborado en publicaciones locales en temas de actualidad política y cultural.
Foto de archivo de ALCALÁ HOY

A pesar de que la actualidad política y social sigue siendo candente y acuciante, las condiciones climáticas estivales me piden escribir sobre un asunto urbano alcalaíno tan “refrescante” y emblemático como la plaza de los Cuatro caños o de Los Mártires, actualmente en obras. El nombre popular de la plazoleta es debido a su monumental simulacro de fuente, que en otro tiempo debió de ser fuente verdadera. Alcalá tiene historiadores de sobra para certificar o negarlo. Lo cierto que hace más de 50 años que la fuente de los Cuatro caños no mana ni refresca, pero tiene su historia y su lugar en la ciudad con todo merecimiento. Pues Alcalá, con tanta historia y tan documentada, contaba con abundantes fuentes urbanas para las necesidades de sus vecinos, incluidos animales domésticos, etc. No muy lejos está la de Aguadores y las demás que se repartían por la ciudad, antes rural, comercial, artesana y universitaria.  Una ciudad completa y autónoma, como lo sigue siendo.

La última remodelación de la plaza fue hace pocos años (en 2019 que yo recuerde). No tardaron los comentarios críticos, entre ellos el mío. No solo por el desplazamiento del monumento al interior de la plaza, de cuyo traslado no he logrado oír de los alcalaínos un comentario elogioso ni satisfactorio sino todo lo contrario. Pues aunque la “fuente” no es la original ni muy antigua, ni muy artística, sin embargo, como ocurre con otros motivos urbanos, es uno de los elementos y lugares emblemáticos del centro histórico. Su retirada al fondo de la plaza delante de una fachada de oficinas nos pareció muy mal a los viejos alcalaínos por varias razones, la principal estética, además de innecesaria. También mi opinión es ociosa e innecesaria pero la expreso y creo que coincide con la de muchos vecinos. Para mi gusto debería estar en medio de la rotonda y manar agua de verdad, no como abrevadero higiénico sino como monumento histórico decorativo. El lugar lo pide a gritos y la vieja fuente se lo merece.

Ese emplazamiento haría de ese cruce de calles tan importantes una verdadera rotonda que facilitara el tráfico rodado y el peatonal, permitiendo circunvalar completamente el espacio, eliminando los semáforos actuales dando fluidez así a vehículos y gentes. Es posible que esa sea la idea de los arquitectos y técnicos municipales, muy posible, ojala y las obras que se están haciendo -en verano, como debe ser, antes de las ferias de agosto- dejen una plaza verdadera junto con las aceras y ampliaciones de la Avenida de Guadalajara. Lo celebraremos sobre todo los que entonces no entendimos porqué, entre las reformas del centro urbano, peatonalización del Centro, etc., sacaron la fuente de cuatro caños de su sitio, para ponerla no en el centro del cruce con agua y luz, como las de la avenida Complutense, sino para retirarla al fondo y hacer una semi plaza en la que nadie se detiene ni se sienta ni se recrea. A pesar de las farolas isabelinas tan bellas en el medio, que nadie contempla porque en esos cruces el semáforo apremia.

Todos llevamos, entre otras profesiones, un arquitecto dentro, y hasta un ingeniero, cuando se trata del espacio público, si es el nuestro de toda la vida, en el que hemos vivido, sobre el que nos consideramos con ciertos derechos adquiridos. No sé si en el organismo municipal correspondiente tendrán pensado remodelar los Cuatro Caños, como han hecho con otros errores subsanados después de la obra principal, como ocurrió con la contigua calle de Libreros, abierta y cerrada repetidamente durante un año, pivotes puestos y quitados por los tropezones, etc., el pavimento de la Calle Mayor, alisado varias veces y que no ha quedado bien ni cómodo para el paseante de calzado tradicional. La moda del deportivo para todo ha sido un paliativo y aún así preferimos transitar por los soportales con sus adoquines cuadrados bien puestos… cosas del urbanismo.

Suerte a la Plaza de los Mártires y a la modesta falsa  y querida fuente de los cuatro caños en esta nueva aventura urbana. Que sea para bien.

 

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1 Comentario

  1. Hola, buenas tardes.
    Ésta pagina está abierta a todas las opiniones ?
    Os lo pregunto por si puedo expresar libremente mis comentarios…, quiero decir, si puedo colaborar en este medio. Gracias.

  2. Pues como bien dices. La fuente no es la original, la pregunta es: Se sabe dónde está la original?. No estará en la finca de algún cacique de toda la vida de Alcalá???.
    Otra curiosidad. La fuente siempre ha estado en la plaza de los cuatro caños?. Yo tengo una fotografía antigua en la que sale la fuente justo delante de la fachada de la Universidad. No sería ese su sitio original???.

      • Fue la tercera. Inicialmente estuvo en la cara norte de la plaza de Cervantes. En 1874 la trasladaron a la plaza de la Universidad, y en 1949 a la Puerta de Mártires, que acabó siendo conocida como los Cuatro Caños pese a que no llegó a estar ni siquiera tres décadas en esa ubicación; también entonces ampliaron los caños de dos a cuatro.
        La fuente fue demolida -y destruida- a finales de los años sesenta, y reconstruida en el mismo lugar -entre la calle Libreros y la avenida de Guadalajara- en 1991 por el aquitecto municipal José María Málaga, que me dijo que se trataba de una réplica exacta realizada a partir de fotografías.
        En 2019 se remodeló la plaza, «desterrándose» la fuente al fondo de la misma al tiempo que se cortaba el agua y se cegaba el pilón, una iniciativa del entonces arquitecto municipal a mi modo de ver injustificada y desacertada, por lo que resultaría positivo que se la devolviera a su ubicación original, o lo más cercana a ella posible, y se le volviera a dotar de agua.
        Para más información, pueden consultar este artículo mío:
        https://www.jccanalda.es/jccanalda_doc/jccanalda_alcala/artic-alcala/artic-estatuas/fuentes.htm

    • La fuente primitiva no está en ninguna finca privada, fue destruida y supongo que sus restos acabarían en una escombrera. Por sorprendente que pueda parecer ahora, en los años sesenta el patrimonio no se valoraba y no fue éste el único caso; también por entonces fueron demolidos la antigua parroquia de Santiago, el palacio frontero al convento de las Úrsulas o parcialmente el colegio de los Irlandeses.
      Por esta razón fue necesario reconstruirla.

      • Continúo con la explicación. La fuente de los Cuatro Caños, insisto en que mi información es fidedigna, se destruyó en 1968 sin que nadie en el Ayuntamiento ni en la ciudad intentara conservarla.
        Quizá el origen de esta leyenda urbana proceda de una confusión con otra fuente, la existente en el rincón de la calle Trinidad entre los colegios de Málaga y Trinitarios. Ésta sí fue desmontada y trasladada a una finca particular, donde estuvo durante bastantes años hasta que su propio propietario la devolvió para que fuera reinstalada en su ubicación.
        Esta misma persona afirmó, y no tengo motivos para dudarlo, que la había recogido para salvarla porque iba a ser tirada al vertedero, no ocultó que la conservaba y cuando el Ayuntamiento se la pidió la entregó sin el menor problema.
        Ésta es la verdad hasta donde yo sé. Lamentablemente hubo otros muchos casos no tanto de rapiñas, sino de destrucción pura y dura como por ejemplo la antigua parroquia de Santiago de la que otro ciudadano tan sólo pudo salvar la veleta -iba a ir a parar a una chatarrería- donándola posteriormente a no recuerdo qué iglesia, donde fue instalada.
        O los destrozos que se hicieron en Compluto a principios de los años setenta cuando la construcción del barrio del Pilar arrasó un buen pedazo de la ciudad y alguna villa aledaña, salvándose sólo algunos mosaicos y, mucho me temo, ni siquiera todos.

  3. Lástima, Pilar, que no se haya recuperado la fuente original, desmontada y llevada a la finca de un conocido alcalaino de entonces.
    Quizas el Ayuntamiento podría intentar recuperarla, si es que no se ha destruido con el paso de los años; al fin y al cabo, era muy conocido en la sede consistorial por entonces.

    • Osea que mis sospechas de que está en la finca de un cacique, no es la única. Pues no creo que sea nada legal que un particular se apropie de un monumento como ese, no?.
      Yo también creo que ei Ayuntamiento tendría que hacer algo, por lo menos investigarlo. Aunque con este Ayuntamiento no creo que quieran sacar nada a la luz, todo queda en casa.

  4. Efectivamente. El cambio de lugar, unos 10 más. hacia dentro, no fue de mi gusto. Aficionado y profesional en dibujo, no encontré razón para ese movimiento realizado.

  5. Muchas gracias por este artículo,yo resido cerca y echo de menos la antigua fuente en su rotonda(aunque no fuera la original)la zona ha perdido totalmente su esencia.
    Y de recuperar la verdadera…me voy a abstener de dar mi opinión por no ser capaz de expresarla con palabras adecuadas.

  6. No sé si se habrá tenido en cuenta que Cuatro Caños tenga espacio para facilitar el uso del transporte público y permeabilizar más un casco histórico que se ha convertido en inaccesible para determinados segmentos de población como los mayores. Antaño, seis o siete líneas de autobuses urbanos tenían parada en las dos darsenas de la plaza. Quizá una parada de taxi también facilitaría la movilidad después del paseo por el casco a esas personas mayores.

  7. Estoy de acuerdo con Andrés ojalá todavía estuviera en la finca de aquel señor y se pudiera recuperar , la original era preciosa y es la que tenía que estar en la Plaza de los Mártires pues es un símbolo de Alcala

  8. Conservar la historia es importante, es identidad. Estoy bastante de acuerdo en lo que se refiere a la localizacion de la fuente, puesta en valor con este acertado articulo de la autora. Con estos calores se deberia pensar en como hacerlo mas llevadero a los alcalainos, sobre todo en el centro, menos piedra tipo granito y mas verde.

  9. Osea que mis sospechas de que está en la finca de un cacique, no es la única. Pues no creo que sea nada legal que un particular se apropie de un monumento como ese, no?.
    Yo también creo que ei Ayuntamiento tendría que hacer algo, por lo menos investigarlo. Aunque con este Ayuntamiento no creo que quieran sacar nada a la luz, todo queda en casa.

  10. Pues, aunque ahora mismo esté relegada a una esquina y sea un mal sitio, yo creo que efectivamente su lugar está en una plaza a la que pueda acceder la gente y si se recuperara el agua generaría un sitio fresco donde sentarse y beber. Definitivamente no en medio de una rotonda.

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