- Paella, música y rifa solidaria en el O’Donnell para apoyar la regularización de migrantes, con respaldo vecinal, sindical y presencia política.
- Crónica gráfica de Pedro Enrique Andarelli para ALCALÁ HOY
Ayer sábado, coincidiendo con el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial, el Parque O’Donnell acogió un vermú solidario organizado por BRAH (Bienvenidxs Refugiadxs Alcalá de Henares) y Alcalá Acoge. El objetivo: recaudar fondos para cubrir los gastos de los procesos de regularización extraordinaria que miles de vecinos y vecinas migrantes afrontarán entre abril y junio.
Quien llegó a las 12:00 en punto se encontró con el cartel verde gigante clavado en la hierba, las mesas empezando a montarse y el olor a paella ya flotando en el aire. Aún no había mucha gente, solo grupos pequeños charlando y familias con niños, pero el ambiente ya era de encuentro. “Está empezando, pero se nota la buena onda”, comentaban algunos mientras colocaban las neveras con bebidas.
El evento, abierto a toda la ciudadanía, cumplió lo anunciado en la convocatoria. Paellas y platos mayoritariamente veganos, bebidas, música en directo, jam session y la rifa de una cesta de primavera valorada en 200 euros. Todo lo recaudado irá directamente a ayudar a personas en situación administrativa irregular con los gastos de los trámites (tasas, abogados, traducciones, desplazamientos…).
“Queremos que sea un día para encontrarnos, conocernos y demostrar que la mayoría de la vecindad de Alcalá apuesta por la ciudad diversa y solidaria que somos”, señalaban las organizadoras en la nota de prensa. Y añadían: “Hablamos de personas que ya eran nuestras vecinas antes de esta regularización. Ahora, simplemente, van a poder adquirir los derechos que les corresponden gracias a la acción social y la lucha ejemplar de los colectivos migrantes que consiguieron materializar las reivindicaciones de Regularización YA en un hecho”.
A lo largo de la jornada, por el parque también se dejaron ver sindicalistas de CCOO y concejales del PSOE, en una presencia discreta pero significativa, sumándose al carácter reivindicativo y comunitario del encuentro.
El contexto no es casual. El año pasado Alcalá vivió episodios de racismo que marcaron a la ciudad. Este vermú fue también respuesta vecinal: un “nos vemos en las calles” festivo pero claro. “Todo empezó en la pandemia, cuando la campaña ‘ESENCIALES’ puso de manifiesto cómo las personas migrantes forman parte de la base de nuestra sociedad”, recordaban las entidades. “La ampliación de los derechos y protecciones de los colectivos más vulnerables es siempre un avance para el conjunto de toda la sociedad, porque se fortalecen los derechos de toda la ciudadanía y nos permite dar un paso más hacia la equidad y el respeto mutuo”.
La regularización extraordinaria que se acerca
El vermú no es solo una fiesta: es apoyo práctico a un proceso histórico que arranca en pocas semanas. El Gobierno aprobó en enero de 2026 una regularización extraordinaria tras la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) Regularización YA, que reunió más de 600.000 firmas validadas.
Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, el plazo oficial de solicitud irá del 1 de abril al 30 de junio de 2026 (pendiente de publicación exacta en el BOE). Podrán acogerse quienes entraron en España antes del 1 de enero de 2026 y acrediten al menos cinco meses de residencia continuada (empadronamiento, citas médicas, contratos de luz o agua, envíos de remesas…). No se exigen contrato de trabajo: basta con estar en situación de vulnerabilidad (la irregularidad misma cuenta), tener familia con hijos escolarizados o mayores con discapacidad, o contar con un empleo o promesa de contrato.
El Gobierno estima que se beneficiarán alrededor de 500.000 personas. Otras fuentes, como la propia campaña Regularización YA y estimaciones policiales, hablan de hasta 700.000-1 millón de solicitudes posibles. Hoy en España hay aproximadamente 840.000 personas en situación irregular (dato de Funcas a enero de 2026, un 17,2 % del total de extranjeros no comunitarios). La mayoría proceden de América Latina y llevan años trabajando en cuidados, hostelería, agricultura y logística sin derechos plenos.
Los beneficios van más allá de los papeles. Al regularizarse podrán cotizar a la Seguridad Social, acceder a sanidad plena, alquilar vivienda con contrato, abrir cuentas bancarias y, sobre todo, dejar de vivir con miedo a una expulsión. Estudios económicos (como los de la propia Fundación Funcas) recuerdan que estas personas ya contribuyen a la economía: pagan impuestos indirectos y llenan puestos que el mercado laboral español necesita. Regularizarlas no es “regalar” derechos; es reconocer una realidad y fortalecer el conjunto de la sociedad, tal como defendía la nota de prensa de BRAH y Alcalá Acoge.
Un respaldo vecinal que tendrá continuidad
Tras la celebración del vermú, BRAH (Bienvenidxs Refugiadxs Alcalá de Henares) y Alcalá Acoge han subrayado el respaldo recibido por parte de la ciudadanía, destacando que la jornada reunió a gente solidaria de Alcalá y alrededores en un ambiente de música, batucada y encuentro vecinal.
Las entidades organizadoras han avanzado que este tipo de vermús solidarios tendrán continuidad a lo largo del año, con el objetivo de seguir recaudando fondos para el acompañamiento de personas migrantes y refugiadas en la ciudad. En esta ocasión, explican, la recaudación servirá para ayudar a sufragar los gastos asociados al proceso de regularización extraordinaria que se abrirá en las próximas semanas, unos costes que pueden oscilar entre los 50 y los 350 euros por persona, incluyendo documentación, traducciones juradas, tasas administrativas y otros trámites necesarios.
Cabe recordar que muchas de estas personas son ya vecinas de Alcalá y su entorno. Viven aquí, forman parte de la ciudad y desarrollan su vida en condiciones precarias debido a su situación administrativa, a la espera de poder acceder a los derechos que les corresponden.
Desde BRAH y Alcalá Acoge subrayan además que estos donativos permiten sostener su labor de acompañamiento y el apoyo que prestan, junto a la Asamblea Antirracista de Madrid por la Regularización, a personas migrantes que han pasado o pasan por el CAED de Alcalá, una realidad presente en la ciudad desde hace más de dos años.
“Cada euro donado es un eslabón en la cadena para conseguir que sus derechos sean un hecho”, señalan las entidades, que también han querido agradecer la implicación del voluntariado y de todas las personas que participaron en la jornada.
Un parque que se llena de diversidad
Desde las 12:30, mientras las primeras paellas empezaban a servirse y alguien afinaba la guitarra para la jam session, el Parque O’Donnell ya respiraba ese “Alcalá diversa, solidaria y antirracista” que repetían las camisetas y los carteles. Familias españolas y migrantes compartían mesa, niños corrían entre las mantas y se escuchaban conversaciones en varios acentos.
Todavía era temprano, muchos llegaban con la compra de la mañana o directamente del mercado, pero el mensaje estaba claro: frente al racismo que asomó el año pasado, la vecindad responde con convivencia, cultura y euros solidarios.
BRAH y Alcalá Acoge no trabajan solas. Contaron con el apoyo de la Asamblea Antirracista por la Regularización Madrid y el respaldo vecinal de Espartales Unidos y otras plataformas. Su web (www.refugiadosalcala.es), Instagram @oficialbrah y el correo bienvenidosrefugiadosadh@gmail.com ya anuncian que en los próximos días publicarán el balance de lo recaudado y cómo se repartirá.
Mientras tanto, quien pasó ayer por el Parque O’Donnell se llevó una certeza: Alcalá no mira hacia otro lado. Con paella, música y una rifa de 200 euros, la ciudad se está preparando para el abril que viene, cuando miles de vecinos y vecinas dejarán de ser “ilegales” para convertirse, simplemente, en vecinos con derechos.




















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