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El PP local reprocha a Palacios su ataque a Alandete mientras Orlena de Miguel blande la bandera de la libertad de prensa.
🗣️ En el @Congreso_Es , @javiRpalacios no debatió datos. Atacó personalmente a un periodista independiente. Eso no es una intervención. Eso es señalamiento político. Y en democracia no tiene cabida.
⚖️ La libertad de prensa es una línea roja constitucional. Quien intenta… pic.twitter.com/a3D9TZZYQ7
— PP Alcalá de Henares (@ppdealcala) October 30, 2025
El salto de un debate nacional a la arena política complutense siempre deja algo de polvo, y en esta ocasión el viaje ha sido transatlántico. Desde Washington D.C. hasta la Plaza de Cervantes, pasando por la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del Congreso, donde el periodista David Alandete compareció el pasado 28 de octubre para hablar de injerencias rusas, contratos con Huawei y libertad de prensa. Una comparecencia que acabó derivando, por obra del Partido Popular de Alcalá de Henares, en un nuevo episodio del ya clásico pulso entre los populares y el exalcalde socialista Javier Rodríguez Palacios.
El PP local no ha dejado pasar la oportunidad de convertir la bronca parlamentaria en munición política de proximidad. En una nota difundida el miércoles, los populares acusan a Rodríguez Palacios, hoy diputado y portavoz del PSOE en Alcalá de “liberticida” por su actitud “deslegitimadora” hacia el periodista Alandete durante su intervención en la Comisión Mixta.
De los pasillos del Congreso al salón de plenos
El PP local no ha dejado pasar la oportunidad de convertir la bronca parlamentaria en munición política de proximidad. En una nota este jueves , los populares acusan a Rodríguez Palacios, hoy diputado y portavoz del PSOE en Alcalá de “liberticida” por su actitud “deslegitimadora” hacia el periodista Alandete durante su intervención en la Comisión Mixta. Según el comunicado, el exalcalde habría centrado su turno en “cuestionar la independencia profesional del informador” en lugar de debatir sobre el fondo del asunto: las posibles injerencias extranjeras en la política española.
El texto, difundido llega firmado por el grupo municipal, no por el secretario general del PP alcalaíno Jorge de la Peña, que esta vez ha preferido dejar la voz cantante a la siempre combativa portavoz adjunta, Orlena de Miguel. Y ahí está parte de la gracia del asunto: el PP local convierte un debate sobre seguridad nacional en una pieza más de su estrategia doméstica, con De Miguel en el papel de ariete mediático… o eso parece, salvo que las cocinas de este dislate estén en la planta baja del Palacio Consistorial, actualmente en obras
Orlena toma la palabra
En su declaración, De Miguel advierte de que actuaciones como la de Rodríguez Palacios “suponen un riesgo serio para la libertad de prensa”, y asegura que cuando un político “ataca al periodista en vez de discutir los hechos, se traspasa una línea básica del funcionamiento democrático”. La edil popular no se queda ahí: compara la actitud del diputado socialista con “las dinámicas de la Venezuela de Maduro, donde se señala públicamente al periodista para restar credibilidad a su trabajo”.
Una comparación que, naturalmente, ha hecho ruido. Y más cuando el asunto viene envuelto en referencias a la prensa independiente, el Congreso y el derecho a informar. Según De Miguel, “no se trata de retórica, sino de subrayar la gravedad institucional de lo ocurrido”.
El PP complutense exige una rectificación pública a Rodríguez Palacios y pide al PSOE que aclare si la actuación del diputado “responde a una iniciativa individual o a una orientación asumida por el partido”. Y remata la nota con una frase solemne: “El Ayuntamiento de Alcalá de Henares debe mantenerse firme en la defensa de la libertad de prensa como principio democrático esencial”.
El vídeo que encendió la mecha
El origen de esta cascada de comunicados está en un momento concreto de la comparecencia. El PP difundió en X un fragmento del vídeo donde Alandete responde directamente a Rodríguez Palacios, visiblemente molesto por lo que considera un intento de deslegitimarlo. “Señor Rodríguez Palacios, usted debería demostrar más respeto por la labor de la prensa. Matar al mensajero normalmente es una mala estrategia en democracia”, replicó el periodista, visiblemente tenso.
En el mismo corte, Alandete reprocha al diputado socialista que haya sacado a colación un tuit suyo para atacar su credibilidad y le recuerda que “esto no es Twitter, esto es sede parlamentaria”. “Usted ha mentido, añade. Me interesa mucho saber si cree que el señor Puigdemont debería ser condenado por alta traición”.
Un choque frontal que rápidamente pasó de la esfera parlamentaria a la mediática. Y de ahí, como suele ocurrir, al campo de batalla local.
Entre la épica nacional y la política de barrio
No es la primera vez que el PP alcalaíno traduce debates nacionales a clave local, pero en este caso el salto tiene un valor simbólico añadido: el objeto de disputa es la libertad de prensa. Un terreno donde, por experiencia, los medios de comunicación locales conocemos bien los matices.
Porque mientras Orlena de Miguel y Javier Rodríguez Palacios se cruzan acusaciones sobre quién respeta más a los periodistas, en la práctica ambos han tenido sus más y sus menos con la prensa de su propia ciudad. Un día son los “compañeros” que reciben comunicados en primicia, y al siguiente los “medios hostiles” que hacen preguntas incómodas o publican lo que no toca.
El debate de fondo, sin embargo, no carece de interés. Alandete,corresponsal en Washington para ABC, COPE y Telemadrid, lleva años investigando las injerencias rusas en el procés y los vínculos de Huawei con el Gobierno chino. Su comparecencia fue solicitada por el PP para aportar contexto sobre esos riesgos geopolíticos. En cambio, la sesión acabó convertida en un cruce de reproches ideológicos: los socialistas acusando al periodista de parcialidad y los populares abrazando su discurso como si fuera el de un mártir de la libertad informativa.
Y así, entre Washington y Alcalá, lo que empezó como un debate sobre inteligencia y ciberseguridad se ha transformado en otra pieza de la contienda política local.
El eco complutense
Al final, más allá de lo que dijeran en el Congreso, el eco llega a nuestra ciudad con forma de comunicado, declaraciones cruzadas y un vídeo que circula por las redes. El PP aprovecha el altavoz para insistir en su papel de defensor de la prensa libre, mientras el PSOE calla de momento, quizá esperando que la ola pase.
Lo interesante, en cualquier caso, es cómo las grandes palabras ,“libertad de prensa”, “democracia”, “independencia”, se encogen al pasar por el túnel del Henares. Aquí las relaciones entre políticos y periodistas se miden más por la agenda de llamadas, las invitaciones a ruedas de prensa y las fotos de protocolo que por discursos parlamentarios.
Y cuando alguien invoca solemnemente la libertad informativa desde su despacho, uno no puede evitar esbozar una sonrisa. Porque ya sabemos cómo funcionan estas cosas: los mismos que se declaran defensores de la libertad de prensa son, a menudo, quienes más la dosifican.
Nuestra experiencia es que no dispensan el mismo trato a todos los periodistas y a todos los medios, pero acaso sea simplemente una percepción desde nuestra humilde pedanía informativa.















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Madre del amor hermoso. El señor Palacios que se retire ya. Qué vergüenza de alcalaíno y diputado. Cuando la libertad no nos gusta, es que patatas.