Ayuso anuncia en el Debate del Estado de la Región el inicio en 2026 de las obras del intercambiador comarcal de Alcalá

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció en el Debate del Estado de la Región que en 2026 comenzarán las obras del futuro intercambiador comarcal de Alcalá de Henares, el primero fuera de la capital. La alcaldesa Judith Piquet celebró el anuncio como “una gran noticia” para la ciudad, mientras la oposición y colectivos vecinales cuestionan la ubicación: un polígono a tres kilómetros del centro que obliga a coger un bus para coger otro.

  • Judith Piquet celebra el proyecto como un hito para la movilidad en Alcalá y el Corredor.
Infografías de la Comunidad de Madrid

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció este jueves en el Debate del Estado de la Región varias medidas que afectan directamente a Alcalá de Henares. Entre ellas, destacó el inicio en 2026 de las obras del futuro intercambiador comarcal, el primero de este tipo que se construirá fuera de la capital. Con una inversión de más de 14 millones de euros, la previsión es que las instalaciones puedan abrir en 2027, siempre que los plazos no se alarguen tanto como la cola del 227 en plena A-2.

El proyecto, impulsado a través del Consorcio Regional de Transportes, se levantará en la parcela del número 132 de la Vía Complutense, antiguo Parque Municipal de Servicios. Según los planos, el intercambiador contará con paradas para 16 líneas de autobús —cinco urbanas y once interurbanas—, un aparcamiento con 161 plazas y diez puntos de recarga eléctrica. Además, dispondrá de zonas ajardinadas, áreas de estancia y salas de espera para viajeros. Un pequeño oasis para la espera… aunque nadie garantiza que el césped artificial compense los atascos.

Ayuso presentó la obra como “un salto cualitativo en comodidad y eficiencia para toda la zona este de Madrid” y recordó que el intercambiador beneficiará no solo a Alcalá, sino también a municipios como Meco, Villalbilla, Camarma, Daganzo, Los Santos de la Humosa o Torrejón de Ardoz. En definitiva, una infraestructura con vocación comarcal que, al menos sobre el papel, promete modernizar la movilidad en el Corredor del Henares.

La alcaldesa Judith Piquet celebró de inmediato la decisión de la Comunidad de Madrid. “Este proyecto es, sin duda, una gran noticia para la ciudad, porque va a situar Alcalá como punto clave de conexión en el transporte de la región y, además, mejorará notablemente la movilidad de miles de vecinos de Alcalá y también de los municipios de nuestro entorno”, afirmó.

La regidora popular subrayó que el intercambiador fomentará el transporte público y contribuirá a “reducir el uso del vehículo privado, algo que también va a repercutir en que tengamos una ciudad más sostenible y con menos emisiones”. En esa línea, quiso agradecer expresamente “a la presidenta Isabel Díaz Ayuso y a la Consejería de Transportes su compromiso con nuestra ciudad y con todo el Corredor del Henares”.

El equipo de Gobierno local llevaba tiempo presentando esta infraestructura como una de sus grandes banderas. En la pasada campaña, tanto Piquet como Ayuso la defendieron como un proyecto estratégico para Alcalá. Ahora, con una fecha sobre la mesa y los 14 millones comprometidos, el anuncio permite exhibir gestión y resultados, aunque la inauguración aún quede, como mínimo, a dos años vista.


El PSOE: “una cochera en un polígono”

Sin embargo, no todos comparten la euforia. El PSOE de Alcalá ya había puesto sobre la mesa sus críticas el pasado mes de junio. Los socialistas consideran que lo que se presenta como intercambiador comarcal “céntrico” no es otra cosa que una cochera de autobuses en un polígono a tres kilómetros del casco histórico. “Se está vendiendo gato por liebre”, resumieron entonces, con la convicción de que la ubicación elegida no responde a las necesidades de intermodalidad de la ciudad.

El grupo socialista denunció también la ausencia de los informes de viabilidad que supuestamente avalaban la elección del solar de la Vía Complutense. “Nos dijeron que existían, que estaban sobre la mesa, pero nunca los han mostrado. Ni en los plenos, ni en los expedientes, ni en el portal de transparencia”, reprochó su portavoz.

A ello se suma la polémica de los 50.000 euros que el Ayuntamiento ha gastado ya en trámites urbanísticos encargados a una empresa externa. Según la oposición, ese coste debería haberlo asumido el Consorcio Regional de Transportes, responsable directo del proyecto, y no las arcas municipales. “Los alcalaínos estamos pagando dos veces: primero con nuestros impuestos locales y luego con los regionales”, denunciaron los socialistas.

En definitiva, para el PSOE lo que Ayuso y Piquet presentan como un gran avance es, en realidad, un apaño periférico con más nombre que utilidad.


Críticas vecinales: un “intercambiador” que obliga a transbordar

Más allá de los partidos, varios colectivos ciudadanos y asociaciones vecinales han cuestionado también el proyecto. Y la crítica es sencilla de entender: un intercambiador que obliga a coger un autobús urbano para después coger otro interurbano no es un intercambiador, es un transbordo.

“¿Qué clase de intercambiador es este, si no conecta directamente con la estación central de tren?”, se preguntan en voz alta. Los vecinos reclaman desde hace años que cualquier infraestructura de transporte en Alcalá debería pivotar en torno a la estación de cercanías y larga distancia, verdadero corazón de la movilidad comarcal. En cambio, la parcela elegida queda a desmano y obliga a duplicar trayectos.

Algunos lo resumen con retranca: “Al final es un aparcamiento de autobuses con nombre sofisticado, pero sin utilidad real para quien se mueve todos los días”. Otros son más gráficos: “Aquí lo único que se intercambia es la paciencia. Coges un bus, esperas, coges otro, y si todo sale bien, llegas a tiempo”.

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1 Comentario

  1. Dinero tirado en una obra sin sentido. Lejos del centro, en medio de la nada y que apenas dará servicio a cuatro vecinos. Lo de llamarlo intercambiador suena a rechufla. Preocupante que la alcaldesa saque pecho por ello.

  2. El nombre, intercambiador,, queda muy bonito pero queda muy lejos de lo que debería ser. Todo esto es para conseguir votos en las oficinas elecciones autonómicas.

    • Y está muy cerca de todo, está muy céntrico y se puede ir andando al centro y además es intercambiador porque conecta con el tren… Es un garaje sin más no un intercambiador…

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