- Más de medio siglo después, los vecinos verán reformado un entorno que, según el Ayuntamiento, llevaba décadas pidiendo una intervención.
- Fotos del ayuntamiento
El Ayuntamiento pavimentará diez calles del entorno con un presupuesto de 370.000 euros dentro del plan “Alcalá mejora sus barrios”
Lo que durante años fue un deseo, luego una queja reiterada y después una carpeta olvidada en el fondo de algún cajón municipal, ha entrado al fin en fase de ejecución: han comenzado las obras de pavimentación en el entorno de la calle Lope de Vega, dentro del omnipresente Plan “Alcalá mejora sus barrios”. Una inversión de 370.000 euros y seis semanas de trabajo estimado para mejorar un puñado de calles que, según reconocen desde el propio equipo de Gobierno, llevaban más de medio siglo esperando algo más que promesas.
La teniente de alcaldesa y concejala de Urbanismo, Cristina Alcañiz, no ha escatimado en sinceridad institucional al declarar que “se trata de una reivindicación histórica de los vecinos, ya que es una zona en la que apenas se ha invertido desde que se construyeron las casas hace más de 50 años”. A ese ritmo, el siguiente repaso podría tocarles para cuando se celebre el centenario del barrio.
Las calles incluidas en la intervención, Lope de Rueda, Padre Mariana, Francisco Huerta y Vega, Alonso Sánchez, Dulcinea, Juan de la Cueva, Celada, Padre Flores y Alonso Deza, se beneficiarán de trabajos de repintado, reasfaltado y mejora del firme. También se renovará el mobiliario urbano que esté deteriorado. En palabras de la concejal, el objetivo es “mejorar la accesibilidad y la seguridad” en esta zona tan literaria como olvidada del callejero complutense.
Una larga espera y una promesa cumplida
Desde el Ayuntamiento se presenta esta actuación como parte de un esfuerzo coordinado para regenerar distintos barrios, bajo el paraguas del Plan “Alcalá mejora sus barrios”, un ambicioso título que parece tener más pegada que algunas de las aceras que ahora se van a levantar. Este plan incluye otras zonas como Reyes Católicos, Avenida de Guadalajara, Ronda Fiscal o Nueva Alcalá, donde también se han anunciado o iniciado intervenciones.
Aunque las cifras y los plazos están encima de la mesa, muchos residentes de la zona prefieren mantener el escepticismo hasta que vean la última señal pintada y la última loseta colocada. “Aquí se han prometido cosas muchas veces, pero luego venía otro gobierno y a empezar otra vez”, comenta una vecina de la calle Juan de la Cueva, con más callos que confianza en las administraciones. “A ver si esta vez es verdad y no se queda en media calle hecha”, añade.
Una calle de clásicos para un barrio sin épica
Que la zona se llame Lope de Vega y esté rodeada de calles con nombres de autores del Siglo de Oro no es casualidad. Pero lo cierto es que durante décadas ha sido más protagonista de sainetes que de epopeyas. Aceras parcheadas, baches eternos y farolas que parecen relicarios han sido parte del paisaje habitual.
Ahora, con las máquinas ya rugiendo y los viales vallados, toca esperar a que los plazos se cumplan y los trabajos no se eternicen con el calor del verano o los clásicos imprevistos de última hora. Porque si algo saben los vecinos de Lope de Vega es que los grandes clásicos requieren paciencia… y algo de resignación.
Por lo pronto, desde el Ayuntamiento prometen que para agosto, el entorno quedará asfaltado, pintado, mobiliado y hasta puede que un poco más amable. Una promesa más en una ciudad donde cada baldosa reparada parece una conquista y cada calle arreglada, una victoria histórica. Aunque haya tardado 50 años.

















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