- El conductor de ambulancias atacó al enfermero por celos y le causó hasta 27 heridas antes de degollar a la víctima.
En su declaración, Gonzalo R. I. de 42 años, confiesa haber cometido el crimen por celos. Afirma que sufrió un trastorno mental transitorio después de que, supuestamente, la víctima comentara que iba a seguir “violando” a su por aquella época compañera sentimental y a su hija menor. Sin embargo, esta versión ha sido descartada por el tribunal, ya que las cámaras de seguridad mostraron al agresor recorriendo varias zonas del hospital en busca de Sergio G sin intercambiar ninguna palabra con este.
El jurado popular ha determinado que Gonzalo R. I., conductor de ambulancias, buscó deliberadamente a la víctima dentro del hospital, entrando con un uniforme de su trabajo, lo que le facilitó el acceso. Sergio G. se encontraba descansado en una sala del hospital; no tuvo oportunidad de defenderse debido a lo sorpresivo del ataque. El condenado se aseguró de que la víctima no tuviera posibilidades de escapar o defenderse, dice la resolución que se acompaña en archivo adjunto, “de que conseguiría matarlo sin riesgo” para él. Además, continuó apuñalándolo incluso después de haberlo degollado, causándole hasta 27 heridas en distintas partes del cuerpo, incluyendo la cara, el tórax y las ingles.
El incidente terminó cuando agentes de la Policía Nacional, presentes en la sala de Urgencias, intervinieron y detuvieron al atacante. “Nada pudo hacer la víctima, que deja a dos hijos menores, para evitar la agresión, por lo sorpresivo e inesperado del ataque”, recoge la resolución.
Compensaciones económicas a la familia
Además de la condena de 18 años, Gonzalo R. I. deberá indemnizar a la familia de la víctima. Se ha establecido el pago de 230.000 euros a cada uno de los dos hijos menores del enfermero, 43.000 euros a sus padres y 18.000 euros a cada uno de sus tres hermanos.
El tribunal ha aplicado una atenuante por dilaciones indebidas muy cualificadas, lo que ha reducido la condena inicial solicitada por la fiscalía, que era de 21 años. Sin embargo, ha quedado demostrado que el crimen se realizó con ensañamiento, causando sufrimientos adicionales innecesarios a la víctima.
Emocionada despedida al enfermero asesinado en Alcalá de Henares
El lunes 8 de marzo de 2021, centenares de sanitarios se concentraban en la puerta de urgencias del Hospital Universitario Príncipe de Asturias. Desde las 12 horas la zona se fue llenando de compañeros y compañeras del hospital, de técnicos del servicio de ambulancias así como amigos y familiares que acudían consternados para rendir un sentido homenaje a Sergio con minutos de aplausos continuados.
Durante la concentración se vivieron momentos muy emotivos con gestos de consuelo entre los asistentes por el crimen que acabó con la vida de Sergio, del que comentaban que era una bellísima persona y un gran compañero. Los técnicos de ambulancias muy afectados y queriendo apoyar a los seres queridos de Sergio intentaban asimilar el asesinato de uno de sus compañeros y las dolorosas circunstancias en que se produjo, pero sobre todo lo que todos pedían es justicia.
Ramos, coronas y lazos negros eran los protagonistas, sus compañeros del sindicato MATS al que pertenecía le recuerdan como “un trabajador que compatibilizaba su profesión con la defensa de sus compañeras y compañeros como delegado sindical” y “que estuvo en primera línea durante la pandemia, era un compañero incansable que nos daba ánimos a todos los demás”.