Ayuso ejecuta el despido de 6.000 sanitarios “COVID”

La Comunidad de Madrid prescindirá a partir de este viernes 1 de abril de médicos, enfermeros, celadores y auxiliares, mientras las listas de espera están en máximos históricos y los colectivos sanitarios reclaman el refuerzo de las plantillas, sobre todo, de Atención Primaria.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en el Hospital Universitario de Henares, el pasado enero. Foto de la Comunidad de Madrid
  • El despido de 6.000 sanitarios en el frente contra la pandemia en Madrid: “Me sacrifiqué y ahora mi función ya no es necesaria”
Elena Barci, auxiliar de enfermería, en el hospital Príncipe de Asturias en Alcalá de Henares, en una foto cedida por ella.

Cuando alguna vez se le ha preguntado a Isabel Díaz Ayuso por las listas de espera en los hospitales de Madrid o por la petición de los sanitarios para que se refuercen las plantillas ante el deterioro de la sanidad, su respuesta ha sido que “no hay médicos para contratar”. Una afirmación que contrasta con la última decisión del Gobierno de la Comunidad de Madrid que preside que despedirá este jueves a 6.000 sanitarios. Médicos, enfermeros, auxiliares, celadores o técnicos de laboratorio que en marzo de 2020 firmaron los llamados contratos COVID con la administración regional para hacer frente a la oleada creciente de pacientes por la pandemia que en Madrid colapsó todo el sistema sanitario: desde la Atención Primaria hasta los hospitales, y que ahora firmarán una carta de despido.

“Le indicamos que la notificación de su cese de fecha 31 de marzo de 2022 está disponible”, decía un SMS claro y escueto enviado por la Comunidad de Madrid. Así se enteró el médico Francisco Galeano de su despido. Como él, 6.000 sanitarios con contrato covid, de refuerzo para hacer frente a la pandemia, se quedarán sin puesto de trabajo este viernes 1 de abril, después de estar en la primera línea de la lucha contra la pandemia durante más de dos años. La alternativa que les queda es lo que denominan como “contratos basura”: cubrir bajas temporales, entrar en la sanidad privada o mudarse a otras comunidades. Con el cese de más de la mitad de los profesionales contratados para el refuerzo durante la covid —si renuevan a 5.000 de los 11.000 — la presión asistencial recae en los que se quedan en un sistema de salud pública con las listas de espera disparadas por la pandemia.

En una situación similar se encuentra Elena Barci, de 41 años, auxiliar de enfermería en el hospital Universitario Príncipe de Asturias, en Alcalá de Henares. Ella empezó a trabajar en este hospital el 10 de marzo de 2020 por voluntad propia. Anteriormente, estaba empleada en una empresa privada de servicios asistenciales a domicilio, pero lo dejó para ayudar durante la pandemia. Su resquemor es que después de tanto tiempo y esfuerzo, su futuro dependa de una lista interna del centro que no se ha actualizado desde octubre del 2020, según cuenta ella misma. “Si se hubiesen baremado correctamente los méritos, yo tendría otro tipo de contrato, no la calle”, sentencia. La madrileña intentará retomar su anterior trabajo: “Yo tengo un hijo a cargo y una hipoteca. Tengo que meter dinero en mi casa como sea”.

En su mayoría no se trata de personal añadido, sino que son sanitarios que llevaban encadenando durante años contratos temporales, y por tanto precarios, en el Servicio Sanitario de Salud. No contaban como personal estructural, por lo que quedaban fuera de la estadística oficial de personal en la sanidad madrileña, pero sacaban mucho trabajo diario que no era suficiente como demuestran los datos de listas de espera. Unos regresarán a esos puestos temporales que abandonaron durante dos años: guardias, contratos de tres días, sustituciones… Otros pasarán a engrosar las cifras del paro.

De los algo más de 11.000 contratos Covid, la Consejería de Sanidad ha decidido quedarse con 5.000 profesionales, de los cuales 170 se integrarán en la nueva Unidad de Rehabilitación Funcional que se ha instalado en el Hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal, un espacio que ha costado al menos 150 millones de euros, el triple de lo inicialmente presupuestado, y al que Ayuso trata de dar alguna utilidad una vez han decaído los pacientes con coronavirus.


Segundo aniversario del cierre de los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP)

La decisión del Gobierno regional coincide con el segundo aniversario del cierre de los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), que fueron clausurados con motivo de la pandemia y que dos años después siguen con el candado echado. Hay muchas posibilidades de que nunca más vuelvan a abrir. Según declaró el propio consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, durante uno de los plenos que se celebran los jueves en la Asamblea de Madrid, la idea de la Consejería es “repensar” estos centros, un total de 37 repartidos en toda la región. En el último año en que estuvieron abiertos, en 2019, atendieron a 753.678 pacientes, un 1,70% más que en el ejercicio anterior. Su horario comprendía entre las 20.30 horas, tras el fin de la jornada de los ambulatorios, y las 08.30 horas de la mañana del día siguiente.

¡NUEVO canal en Telegram! Si te ha interesado esta información, únete ahora a nuestro canal de telegram @alcalahoy para estar al tanto de nuestras noticias.

1 Comentario

Comentar

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.