La historia de un colegio centenario | Por Pilar Lledó

En el año 2004 se celebró el centenario de la inauguración del colegio de la congregación escolapia en Alcalá de Henares. Un siglo de presencia educativa en esta ciudad, de forma continuada, día a día, si exceptuamos el periodo de la guerra civil entre julio de 1936 y abril de 1939. Varias generaciones de alcalaínos han pasado por sus aulas.

Alumnas en el jardín del colegio. Años 40
  • Espero que esta publicación suscite el interés de toda la comunidad escolar que a lo largo de todos estos años ha pasado por el colegio.
Pilar Lledó, historiadora alcalaína

El año 2021 que acabamos de terminar ha sido el año de las Escuelas Pías en Alcalá de Henares. Empezamos con una iniciativa de crowfunding para arreglar la escalera del antiguo palacio Laurent en el número 29 de la calle Santiago que alberga el colegio de las Escolapias. La iniciativa de financiación popular, a la que también han contribuido distintas entidades como el propio ayuntamiento alcalaíno, se ha materializado en la rehabilitación de la cúpula y en la restauración de las pinturas murales que aparecen en ella, representando los escudos de Francia, España, Madrid y Alcalá de Henares. Esa primera fase de la restauración fue presentada e inaugurada por las autoridades municipales el pasado 17 de diciembre, como “una iniciativa que apuesta por la recuperación de nuestro patrimonio histórico desde la propia ciudad”, según expresó el alcalde Javier Rodríguez Palacios.

El 9 de octubre, en el marco de la entrega de los premios Ciudad de Alcalá, el colegio Calasanz recibió el premio a los valores cívicos Arsenio Lope Huerta en su primera convocatoria por sus más de cien años de dedicación a la enseñanza en la ciudad, propiciando valores de integración y solidaridad en la ciudad complutense. A principios del mes de diciembre fue presentado el libro de José María San Luciano La orden de las Escuelas Pías en Alcalá de Henares. Siglos XIX y XX, que en dos volúmenes narra la historia de los Escolapios en la ciudad desde mediados del siglo XIX hasta su marcha de Alcalá en los inicios de la década de los 40. Hubo una segunda instalación de la orden masculina de las Escuelas Pías en los años 60, y desde entonces continúan en su colegio de la Avenida Lope de Figueroa, pero esa segunda estancia no ha sido reflejada en la publicación de San Luciano.

El año 2021 ha culminado con la presentación de mi libro El colegio Calasanz- Escolapias. Un siglo de presencia educativa en Alcalá (1904-2004). Álbum fotográfico. Se ha realizado en dos espacios y dos fechas diferentes: el 23 de diciembre en el propio colegio de las Escolapias y el 27 de ese mismo mes en el Parador de Alcalá de Henares. Sin embargo, este hecho no ha tenido la repercusión esperada, porque la sexta ola del covid ha hecho que el público interesado no haya acudido por prudencia y miedo al contagio. Sin embargo, creo que es un libro muy interesante para todos los cientos de alumnos y alumnas que han pasado por las aulas del colegio Calasanz a lo largo de estos 117 años.


Un siglo de presencia educativa en esta ciudad

En el año 2004 se celebró el centenario de la inauguración del colegio de la congregación escolapia en Alcalá de Henares. Un siglo de presencia educativa en esta ciudad, de forma continuada, día a día, si exceptuamos el periodo de la guerra civil entre julio de 1936 y abril de 1939. Varias generaciones de alcalaínos han pasado por sus aulas. Muchos cambios se han sucedido a lo largo de estis cien años- políticos, sociales, educativos, culturales, religiosos-, pero las religiosas escolapias han sabido adaptarse a ellos, siendo incluso pioneras en muchas de sus decisiones, pero siempre sin perder de vista su ideario de escuela pía. Como se ve a lo largo de las páginas de esta publicación, la ciudad que recibió a las primeras escolapias en 1904 es muy distinta de la actual, las religiosas que dirigen el centro también son diferentes y los jóvenes que cada día traspasan sus puertas poco tienen que ver con las primeras niñas que recibió el colegio Sagrado Corazón- su primer nombre- en ese lejano 1904.

El Colegio Calasanz es una institución viva que ha ido adaptándose, en cada tiempo y lugar, según las circunstancias. En las páginas de este libro se refleja esta historia de cien años de cambios en el escenario, en los decorados, el vestuario y los actores, aunque la obra educativa es siempre la misma. Se puede ver a través del texto y también de las imágenes. Cientos de fotografías ilustran este paso de los años por el colegio Calasanz; al principio nos muestran encorsetadas religiosas de oscuros hábitos, pulcras alumnas uniformadas con el mismo sombrío color, preciosos jardines y patios y recién estrenadas dependencias; en años posteriores los árboles y plantas desaparecen y dan paso a modernos edificios y amplios patios con instalaciones deportivas; los uniformes oscuros de las niñas cambian por otro de falda marrón y jersey verde y las religiosas aligeran y acortan su hábito, que ahora es de un color gris claro, y quitan alas a sus tocas. En las últimas imágenes de este largo recorrido, las monjas han trocado sus hábitos religiosos y ropas seglares y las alumnas conviven ahora con niños y jóvenes del sexo opuesto en las clases y patios de recreo, cada uno vestido con lo que más le apetece. Cada vez se ven menos religiosas y más profesoras seglares.

Espero que esta publicación suscite el interés de toda la comunidad escolar que a lo largo de todos estos años ha pasado por el colegio. Muchas antiguas alumnas, algunos alumnos, muchas antiguas profesoras y algún profesor, así como religiosas escolapias, se verán reflejados en el texto y las fotografías que llenan estas páginas, que espero que no decepcione a las personas que lo lean

 

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