Los activistas denunciados por protestar en la Catedral de Alcalá contra la lgtbfobia declaran en el juzgado

Este jueves acudieron a prestar declaración ante los Juzgados de Instrucción de Alcalá de Henares por varios delitos tras una querella presentada por la asociación Abogados Cristianos, entre ellos uno de odio y otro contra la libertad religiosa, por los que podrían ser castigados con penas de prisión de hasta cuatro años y una multa de 10.000 euros. Por su parte Insisten en que el único delito de odio es torturar psicológicamente a jóvenes solo por su identidad sexual o de género.

Foto remitida
  • Siete activistas declaran por las protestas contra las terapias para ‘curar’ la homosexualidad del obispado de Alcalá acusados de delito de odio.

Siete activistas por los derechos LGTBI declararon este jueves en el juzgado de Instrucción número 3 de Alcalá de Henares compañados de su abogado, Diego Herchhoren,  por las protestas contra las «pseudoterapias ilegales impartidas por el obispado de Alcalá para ‘curar’ la homosexualidad, tras una querella presentada por la asociación Abogados Cristianos por varios delitos, entre ellos uno de odio y otro contra la libertad religiosa, por los que podrían ser castigados con penas de prisión de hasta cuatro años y una multa de 10.000 euros.

Para apoyar a los declarantes, varias asociaciones y plataformas por los derechos LGTBI convocaron este miércoles una acción simbólica que, ante la imposibilidad de trasladarse a Alcalá por las restricciones sanitarias, se ha celebrado frente a la catedral de la Almudena de Madrid. «La denuncia contra los compañeros es una forma de transformar la protesta en delito y culpabilizarnos, mientras ellos hacen este tipo de terapias», explica ‘La Leo’, portavoz de la acción apoyada por más de una treintena de organizaciones de todo el país.

Foto de Noel Viñas

El pasado mes de abril de 2019 se organizó una protesta espontánea en Alcalá de Henares en protesta contra las “terapias para curar la homosexualidad” impulsadas por el Obispado complutense.

Decenas de activistas se concentraron en la Plaza Santos Niños, frente a la Catedral Magistral, para denunciar lo que consideran “cursos anticientíficos y de odio, dirigidos a menores de edad y que han sido calificados como de tortura psicológica”.

«Lejos de haber consecuencias legales para los impulsores de estas “terapias”, fueron los propios activistas los que fueron denunciados por la asociación ultraderechista Abogados Cristianos. Esta organización les imputa delitos de ofensa contra los sentimientos religiosos y de odio, lo que puede implicar varios años de cárcel», se afirma desde Izquierda Unida.

Bajo su punto de vista, la acusación pretende «hacer ver que la protesta fue una entrada a la catedral de gente muy radical y muy destructiva y no fue así. Fue una manifestación pacífica y hubo varias personas que quisieron entrar: no echaron a nadie, estaba medio vacío, no fue un delito de odio, ni contra el sentimiento religioso, ni rompieron nada. Incluso iban acompañados de la policía, que no tuvo que intervenir», justifica ‘La Leo’, porque abandonaron el recinto a los 20 minutos. Por eso, los convocantes consideran que la querella «es muy difícil que prospere».

Los activistas han mostrado su indignación por lo que consideran un ataque a su libertad de expresión y se mantienen firmes en la denuncia de estos cursos.

 

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6 Comentarios

  1. La libertad de expresión es un derecho inalienable, y lo es para todos y no sólo para una parte, algo que parecen olvidar quienes se arrogan el derecho a criticar a los demás pero niegan este mismo derecho a quienes critican.
    Y la libertad de expresión también tiene sus límites. Yo puedo criticar a alguien, pero siempre respetando no sólo lo establecido por las leyes sino también las normas de respeto y educación. Y por supuesto, allanar su domicilio no creo que entre dentro de lo tolerable.
    Estos activistas estaban en su derecho a criticar las declaraciones del obispo, al igual que el obispo tenía el mismo derecho a hacerlas. No es cuestión de estar o no de acuerdo con ellas, sino de respetar la libertad de expresión mutua. Y si pensaban que se había violado la ley, el camino era interponer una denuncia en el juzgado, y no tomarse la justicia por su mano.
    Como dijo Evelyn Beatrice Hall en su famosa frase falsamente atribuida a Voltaire, no estoy de acuerdo con lo que dice, pero defenderé con mi vida su derecho a decirlo.

  2. Se equivocan todos los que en su sectarismo ideológico niegan que personas libres tomen la decisión de considerar reorientar su sexualidad sea cual sea esta. Nos olvidamos que en situaciones socioculturales diversas puede haber confusión y su yo interno desee ser de una manera sexual y busque ayuda o asesoramiento. Esto ahora está penado por ley siempre y cuando quieras pasar de homosexual a heterosexual, curiosamente no se prohíbe a la inversa. Claro ejemplo del poder de un lobby que camina de la mano del sesgo ideológico de la izquierda radical imperante que todo lo ve megasuperfacharetrogrado. Así nos va y así nos están dejando a las sociedades occidentales.

  3. Exactamente alcalaino se debe respetar lo que uno quiera hacer, y digo yo por qué no puede existir terapias de algún modo que cure algo sin hacer daño a nadie ni verse obligado de algún modo a hacerlo? Yo soy de leer mucho e interesarme por ciertos temas como estos y hay un documental de un experimento que se llama “ universo 25” que más de uno debería ver. Solo digo con esto digo que de algún modo si no nos respetamos nos vemos abocados a nuestra propia existencia. RESPETO Y YA ESTÁ

  4. No fue legal lo que hicieron los LGTB ya que irrumpieron en un lugar de culto pocas horas antes que el obispo celebrase misa y habian fieles rezando antes de ma misa, que el obispado ofrezca la terapias o no no tiene por que molestar porque por algo está la libertad religiosa pero ellos no iban diciendo que hay que ir a curarse, es solo si quieres que asistes ellos no debieron ofenderse a menos que ellos le dijeran que deben curarse. Respeto mutuo!!!!

    • Exactamente. Imaginen, por ejemplo, que un colectivo antiahomosexual, pongo por ejemplo, entrara por las bravas en la sede de estos grupos. ¿Sería entonces idéntica libertad de expresión que la que ellos pretenden arrogarse? Vuelvo a repetirlo, critico los comportamientos, no las ideas. Mientras se respeten las leyes y las normas de convivencia, a nadie se le pueden prohibir sus ideas si se puede permitir que intenten imponerles otras. Y esto, insisto de nuevo para que no me cojan el rábano por las hojas, nada tiene que ver con lo que yo pienso.

  5. En ningún momento he defendido ni a una postura ni a otra, tengo mi opinión, por supuesto, pero no hace al caso puesto que lo que yo criticaba, y lo haría exactamente igual si hubiera sido al contrario, es tomarse la justicia por tu mano intentando imponer por las bravas tu postura al contrario, por muy respetable que ésta pueda ser. Si perdemos el respeto hacia quien no piensa igual que nosotros, mal vamos.
    Y si pensamos que se trata de algo punible, insisto, para eso están los juzgados. Pero las leyes del embudo, mejor dejártelas en casa.

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