Queja por una terraza en la Calle San Diego

Quien escribe estas líneas es pequeño empresario, del sector industrial y producción, y que está caminando solo por este sendero de la crisis económica derivada de la sanitaria. Los empresarios de la restauración también son otro de los grupos de los perjudicados. A este grupo, parece que la ayuda se traduce en abrir terrazas, donde antes no las había, para dar más servicios y se mejore así las cuentas de resultados de estos establecimientos.

Foto de Ricardo Espinosa Ibeas
  • Carta remitida por  David Alvaro . Una nueva normalidad en mi casa. 

Desde que la crisis sanitaria motivada por la Covid 19 trastorna la normalidad de nuestras vidas, y nos acerca a una desconocida e indefinida nueva normalidad, mucha pequeña empresa se ha visto perjudicada.

Foto de Ricardo Espinosa Ibeas

No voy a hablar del papel propagador de las autoridades públicas decidiendo abrir terrazas, más y más terrazas, donde nadie respeta restricciones ni protocolos. El tiempo determinará si los posibles nuevos rebrotes y emergencias, costes en vidas y en ruina económica, en buena parte será consecuencia de las decisiones, y vista gorda posterior de aquellos que hoy deciden por el bien de todos, y que mañana esconderán sus responsabilidades bajo el paraguas de la confrontación ideológica tan poco pragmática para los vecinos como electoralmente rentable en la disputa política. Pero no voy a hablar de esto.

Yo soy vecino de la calle San Diego 1, una calle tranquila, de mucho tránsito de personas, pero desde que se eliminó el tráfico rodado de vehículos, era una calle tranquila. Las noches de verano, como las de ahora, mis hijos menores, con otros de la calle, jugaban en el entrante de la acera a la altura del número 1, mientras en las casas, de fondo escuchábamos a los niños y le veíamos por los balcones. Algunos bajaban con la cena en bocadillo, y todo resultaba ser un ejercicio de socialización vecinal extraordinario, como los de aquellos años en que nosotros éramos niños.

En las casas, se descansaba, se compartía vida en familia, y se abrían las ventanas para que entrara el fresco de la calle, y tratábamos de reponernos de largos y duros días de trabajo y realidad cotidiana. Algunos vecinos decidimos volver al centro, para dar sentido a un concepto de sostenibilidad que también debe incluir retomar conceptos de vida que tengan por objeto evitar contaminaciones acústicas, visuales, y retomar costumbres familiares y de convivencia de siempre. Dejar el coche en el garaje, caminar, comercio de proximidad, respeto vecinal, respeto monumental y patrimonial, valores sociales, etc…

A consecuencia de las medidas excepcionales que el ayuntamiento está aprobando para ayudar a la hostelería, permitiendo la apertura de terrazas con carácter provisional, todo lo anterior no tiene importancia. No importa el descanso de los vecinos, no importa la sostenibilidad de la vida vecinal, no importa nada de lo anterior, solo importa la foto del político afirmando que ellos sí están pendientes de ayudar al tejido empresarial de Alcalá.

Y es una decisioón sencilla, y sin costes electorales, en definitiva muy bien recibida por todo el mundo. Y la mejor forma, es dando rienda suelta al comportamiento en masa de consumidores ávidos de terrazas, allí donde estén puestas, en cualquier rincón, en cualquier recodo, allí donde el objeto último sea ayudar al tejido empresarial de restaurantes y bares, y lo de menos es gritar más cuanto más alcohol, molestar, recluir a sus vecinos en sus casas a puertas y ventanas cerradas, y a sus hijos, que ahora además de llevar la mascarilla por la calle, la nueva normalidad también es llevarla en casa para que los menores asmáticos como los míos, no perezcan en sus propios domicilios por las columnas de humo de tabaco de consumidores alineados con las decisiones de políticos.

No es eso, no. Es ayudar al restaurante y al bar, consumir para ser corresponsables del levantamiento económico de un tejido productivo en problemas. Eso sí que son decisiones valientes, de talla política, de altura de miras, de proyección social y económica a largo plazo… lo es?

Foto de Ricardo Espinosa Ibeas

La excepcionalidad de la medida consiste en que se permite colocar cuatro mesas en la calle, pero no en frente de su local, el cual no tiene vecinos arriba, sino debajo de mi casa y la de mi vecino, a 20 metros o más de distancia del restaurante. Y yo me pregunto por esta vía de excepcionalidad por la que de forma provisional se dan estos permisos, ¿no podría afectar también a las maneras de gestión de nuestros políticos?, o quizá sería mucha excepcionalidad pedirles pensar y buscar acuerdos con los vecinos, o pensar en no molestar a las familias. La calle San Diego es una calle cortada al tráfico, que se permite la carga y descarga en un horario determinado. Cuando este restaurante por las tardes pone sus cuatro mesas, ya no hay tráfico, excepto el de los garajes. ¿No se podría aplicar la excepcionalidad una vez más, y poner las mesas enfrente mismo de su restaurante acordonando un pequeño espacio no usado de la calzada?.

Esto no perjudica a nadie, se beneficia el ayuntamiento que da una solución al empresario (al ayuntamiento no le importa ni motiva el efecto recaudatorio y así entiendo que estarán exentos de pagar los correspondientes tributos), el restaurante puede tener una salida a su crisis, y los vecinos somos menos molestados. Y tampoco estaría de más que se les obligase a las mismas normas de uso que las mesas de interior, a nivel de limpieza de suelos, fumar, etc…, dado que están sustituyendo a las mesas de salón que ahora por distancia social no se pueden montar. ¿No se puede poner la terraza en una calzada cortada al tráfico, pero si debajo de la casa de unos vecinos?, y en caso de ponerlo, ¿El criterio de excepcionalidad no sería el mismo?.

De cara a futuro. Es muy poco serio que un ayuntamiento y sus gobernantes no dispongan de una acción estratégica y sostenible de hostelería, con líneas de actuación sobre calidad, formación, urbanismo hostelero, y respecto por el entorno, y que además se integre y coordine dentro de un concepto global de villa que quiere ser referente turístico de interior. Una lástima que nadie se preocupe de estas cosas. Una vergüenza que el corto plazo de los intereses, ya incluso hasta patrióticos, detrás de confrontación de los políticos, no nos permita mira hacia delante, y que prime más las decisiones para que me sigan votando, antes que la prosperidad de los pueblos y sus gentes, el progreso y el futuro. Sin duda son los defectos de los liderazgos de quienes no son líderes.

Por último quiero plagiar a un gran artista que hace grandes viñetas en periódicos de referencia nacional. Además de empresario, soy profesor asociado en la UAH, en donde imparto clases a alumnos de postgrado y de Administración y dirección de empresas en el área de economía de la empresa. Me siento con la obligación de enseñar a los jóvenes lo poco que he aprendido en mi trayectoria profesional. Mañana bajaré al restaurante, y le pediré que me reserve la terraza entera durante al menos dos horas, y cuando me pregunten con extrañeza porque quiero reservar la terraza entera, les responderé que es el único sitio donde puedo reunir a mis alumnos en condiciones de seguridad, para continuar con las clases y la formación de profesionales y librepensadores, con la esperanza que alguno de ellos sí se convierta en ese tipo de líder que son motores de cambio, y que ahora no tenemos.

Saludos.

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10 Comentarios

  1. Así es vecino, al ayuntamiento le importamos bien poco los que vivimos aquí. No son sólo las terrazas, son los bares de copas abiertos de lunes a domingo hasta las 3 de la mañana sin cumplir normativas y cuando llamas a la policía ni aparece o aparecen cuando ya ha pasado todo. Son los cambios de dirección de calles y cortes de las mismas sin ningún motivo (en los cuatro años que llevamos en el centro han cambiado la forma en la que puedo entrar a casa 3 veces y ahora sólo puedo hacerlo desde un sitio… y gracias). Es el que sólo se pueda levantar la calle cuando les parezca bien a ellos pero nunca por necesidades de los propios vecinos. Al final va a pasar como en otras ciudades que en el centro no vive nadie, sólo hoteles y comerciantes.

    De lo que puedes estar seguro es de que debajo de la casa del alcalde y concejales no van a poner terrazas y la ley de descanso vecinal se cumplirá a rajatabla.

    Saludos

  2. Todo mi apoyo David Alvaro.
    Si te sirve de ayuda, llevamos años soportando los ruidos de los comensales que se sientan en la terraza de debajo de nuestra casa. Este establecimiento paga por 5 veladores (1mesa+4sillas) cuando en la realidad saca sus 15,16 o a veces 20 mesas segun demandan sus avidos consumidores mirando cada uno de ellos por su interes es decir unos por beber y comer y otro por llenarse los bolsillos.
    Si debajo de casa tienes 4 mesas ya puedes imaginarte lo que produce mas numero de gente con sus voces, sus niños gritando y jugando y todo ello hasta las 2am como bien sabras (siempre y cuando cumplan con esas norma aunque las obligaciones para este sector….
    Años llevamos quejandonos al ayto y ya desistimos porque la dejadez de unos y la caradura de otros.
    ¿La solucion sabes cual ha sido? Hacer como otros vecinos e irnos de ese piso, asi de triste y de duro.
    A mi mujer se le caen las lagrimas cada vez que estos dias ve en la tele, en la calle, etc como se fomenta la verbena callejera, imbadiendo suelo publico, echando a los peatones,…y que encima las autoridades (que viviran en chalets) no hacen nada con el sufrimiento del que le toca vivir esto todas las noches de verano y se va a trabajar a las 6am sin haber dormido apenas 2 horas.
    Saludos.

  3. Iros a la plaza sepulveda que alli estan ensanchando aceras y quitando marquesinas de autobus justo donde hay 2 bares ¿que casualidad no? Ah y encima a costa de destrozar una zona verde, talar pinos,…

  4. Lo siento por los que les toca sufrir un bar debajo de casa pero es una batalla perdida porque la sociedad de hoy en dia demanda eso, les da igual el sufrimiento de los que intentan dormir.
    Solo teneis que ver como estan las terrazas de los bares, la gente hacienda cola, que hay que apoyar el i+d a no perdon el negocio de unos cuantos.

  5. Es gracioso ver como la gente en las terrazas vocea, rie, se tocan, comen, beben todo ello sin mascarilla ni nada y sin embargo para ir a cualquier otro sitio (ya no hablamos de teatros ni nada de eso) tienes que llevar mascarilla porque sino te multan. Paradogico pero asi es este pais y por eso vamos a ser lider mundial de recesion como ha dicho el FMI.
    Disfruten lo demandado.

  6. Todo mi apoyo a D. David Álvaro y a los que, cuando a él le quiten este suplicio en virtud de esta protesta tan sonada -a la que me sumo gustoso-, les mantengan similar suplicio junto a sus viviendas.

    El problema de la conversión de las calles en tabernas, que, lamentablemente no es exclusivo de Alcalá -lo cual no lo justifica-, es un ‘árbol’ de raíces seguramente más profundas y difíciles de constatar. Pueden suponer de lo estoy hablando, aunque no lo puedo adverar y hasta ahí puedo escribir, que decía la otra.

    Resulta muy heroico decidir exonerar temporalmente del pago de tasas contra las arcas municipales (lo que castiga al conjunto ciudadanos, no a los que lo deciden). Veríamos si también les exoneran de ‘lo otro’.
    ‘Pamí que no’, que diría el castizo, y ése puede ser el motivo de este gran desmadre.

    No sé qué instinto de protección ha poseído a nuestros munícipes en favor de los dueños de bares con eso que llaman ‘terraza’ y que no es más que suelo público en explotación privada.

    A ver si también ayudan a instalarse en medio de la calle y en las mismas condiciones a personas que no tienen para alquilar un local pero que podrían ganarse unos euritos vendiendo comestibles, artículos de limpieza, de ferretería, juguetes… o dando servicio de peluquería, masaje, tarot, venta de discos, pescadería, casquería… con su correspondiente mobiliario. También sería tejido empresarial, ¿no?
    Espero que no lo hagan, pero que lo de las tabernas en suelo público, tampoco.
    Las calles no deben dejar de ser calles. No las alquilen.

    ¿Interés turístico, de turismo de alcohol y panceta? ¿eso es lo que queremos que identifique a Alcalá? ¿con eso quiere atraer el alcalde a los turistas? ¡Estamos “apañaos”!

    Y, en todo caso, si lo han de hacer que lo reserven a lugares donde no causen molestias.

    Por otra parte, es lo de siempre: “Se prohíbe la ingesta de alcohol en la vía pública pero se permite si sucede en un negocio aunque también sea en plena vía pública”.

    Tenemos lo que votamos.
    Si alguien sabe de algún partido dispuesto a revertir esto, le ruego lo publique.

  7. Si somos un país de bares y camareros, que podemos esperar de este país? Así nos va! Y lo peor de todo que la que se nos viene otra vez encima….
    Este ayto hace y deshace lo que le sale del cipote por que son unos incompetentes. Yo me fui de Alcalá por lo mismo a vivir a un pueblo por que ya no se puede estar en una ciudad que apenas se puede convivir tranquilamente como hace ya años y no pienso volver a pisar ni siquiera a tomar algo por el centro por que es lo que más me gustaba y ahora está apestado. Lo siento por aquellos que sufren todo ese mal. Siempre cabe la opción de irse de esa ciudad que solo encima se preocupan por la limpieza del centro “ menos mal” y el resto está que da asco. Suerte!

  8. Hay gente (y mucha) que se fueron al centro en busca de tranquilidad porque no hay trafico etc, pero con la nueva tendencia de poner bares bares y mas bares en NUESTRAS calles centricas (con la sabida poca anchura que tienen) es una aberracion que tienen que sufrir los que no gobiernan favoreciendo el enriquecimiento de unos pocos a costa del sueño, descanso de muchos que lo unico que han hecho es comprarse una VIVIENDA en un lugar equivocado.
    Señores dirigentes los ciudadanos estabamos ahi primero y nos han ido trayendo lo peor a los barrios ESO SI, menos a los suyos en donde ustedes viven tranquilos e incluso DENIEGAN licencias que casualidad de hosteleria. UNOS SI y OTROS NO?

  9. Soy de Alcala de Henares, pero vivo en Alemania desde hace 7 años. Y aqui el tema silencio en la noche para que los ciudadanos descansen es ABSOLUTAMENTE PRIMORDIAL. En mi caso fue un choque cultural que poco a poco me fue encantando, porque desde que vivo aqui duermo genial. Por supuesto nosotros no somos Alemania y hay asuntos en relación al silencio que yo no igualaria, pero hay otros como que las terrazas esten abiertas hasta las 2 am ó 3 am en Alcala de Henares, que me parecen LAMENTABLES.
    Con ello no digo que perdamos nuestra cultura de salir a las terrazas a tomar algo (acontecimiento que a mi me encanta de Alcalá de Henares), pero tiene que haber unos limites y permitir tener las terrazas toda la semana hasta las 2 ó 3 de la mañana es a toda logica una falta de respeto para el descanso y bienesar de los ciudadanos que viven en las zonas doy se han instalado terrazas.

    Yo propondria que iniciarais una asociación contra este tipo de sucesos, y que os manifesteis. No dejeis que los bares y restaurantes ganen esta batalla. Solo quejarse no lleva a ninguna solución, a veces hay que buscar otras alternativas para ser escuchado.

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