El coronavirus tiene forma de acordeón (para los mercados) | Santiago López Legarda

El virus de Wuhan no reducirá a cero el valor de las inversiones. El mercado caerá y caerá, aunque yo espero que no tanto como en 2008, cuando nuestro Ibex-35 se desplomó un 40 por ciento. Se tocará suelo y desde ese suelo (quien tuviera una varita mágica) comenzará una recuperación que algunos expertos se han atrevido a pronosticar que tendrá forma de V, nada menos.

El galo más famoso del cómic ya se enfrentó con Coronavirus en el libro 'Astérix en Italia', publicado en el 2017.
  • Desde hace tiempo sostengo, en las conversaciones un poco locas con los compas senderistas, que lo que borrará a los humanos de la faz de la Tierra no será el impacto con un meteorito, como les pasó a los dinosaurios.

 

  • Santiago López Legarda es un periodista alcalaino que ha ejercido en diferentes medios nacionales.

Los astrónomos, físicos y matemáticos lo verían venir y tendrían  tiempo de enviar a su encuentro un misil nuclear que lo desintegraría a centenares de miles de kilómetros. Tendríamos después una “lluvia fina” de pequeños restos que la gente conservaría en el aparador del salón, como hay gente que conserva pequeños trozos (reales o presuntos ) del Muro de Berlín.

Tampoco nos liquidará el cambio climático, que ahora padecemos en forma de calentamiento global. Siempre recuerdo que, en el siglo XVIII, que es como decir esta mañana en términos astrofísicos, Europa sufrió una miniglaciación. Así que la estrella que nos alumbra puede entrar en cualquier momento en un período de baja actividad y nosotros seguiríamos yendo de vacaciones a los mismos lugares, pero en lugar de tostarnos al sol como chuletones argentinos nos deslizaríamos en tablas de surf sobre las playas heladas.

Lo que nos va a matar es un virus que aparecerá de improviso, sin que nadie sepa cómo ha sido, como la primavera machadiana. Un virus letal de alto poder contagioso, que mutará incontroladamente y frente al que no tendremos tiempo de desarrollar vacunas ni autodefensas ni medidas preventivas ni nada. El David más pequeño de la naturaleza, que solo puede verse gracias a los microscopios de millones de aumentos, acabará con el Golitat más grande y más monstruoso, que ya cuenta con casi ocho mil millones de bocas pidiendo más y más.

Pero que a nadie se le corte la digestión ni se le altere el sueño. Tal película de terror sucederá, según yo creo, pero no por ahora. Digamos, por poner un plazo razonable que no asustará ni a los niños de teta, que la primera trompeta del Apocalipsis no sonará antes del año 2500 de nuestra era. Largo me lo fiáis, amigo Sancho, dirán algunos. Exacto, de eso se trata, de saber que somos seres contingentes, como decían en Amanece, que no es poco,  pero que tenemos que vivir la fiesta mientras aguardamos a que nos llegue el día y la hora. Dicho con cierta cazurrería campestre: no hay mal que por bien no venga.

El impacto del coronavirus de Wuhan en los mercados financieros ha sido descrito con titulares francamente pesimistas: en solo una semana los inversores han perdido decenas o centenares de miles de millones de euros o dólares. Eso es ver la botella medio vacía, queridos amigos. Por qué no verla medio llena: el COVID-19 sienta las bases para que los ahorradores/inversores ganen muchos miles de millones…en el futuro, y siempre que sean valientes y corajudos.

En el mundo de las finanzas se denomina operación acordeón a aquella que hace una empresa con el fin de enjugar sus pérdidas: primero se reduce el capital social a cero y simultáneamente se aprueba una nueva ampliación de capital. Los accionistas previos a la operación lo pierden todo y, si quieren conservar su participación en la empresa, tienen que rascarse el bolsillo. Es una maniobra frecuentísima: sin ir más lejos, la practicó Bankia después de la malhadada salida a Bolsa capitaneada por Rodrigo Rato.

Pero el virus de Wuhan no reducirá a cero el valor de las inversiones. El mercado caerá y caerá, aunque yo espero que no tanto como en 2008, cuando nuestro Ibex-35 se desplomó un 40 por ciento. Se tocará suelo y desde ese suelo (quien tuviera una varita mágica) comenzará una recuperación que algunos expertos se han atrevido a pronosticar que tendrá forma de V, nada menos.

Así que mi enhorabuena a quienes la amenaza de pandemia haya pillado fuera de la renta variable y estén pensando qué hacer con su dinero: se les presenta una oportunidad que no tendrán en años. Y a los que sí tuvieran algo en acciones mi recomendación es paciencia y mantener la apuesta si son prudentes o doblarla, si son más arrojados. Y a todos les digo lo que los toreros en el patio de cuadrillas: que Dios reparta suerte.

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1 Comentario

  1. Pilar González Moreno publicaba el lunes 14.05.2018 en EFESALUD un editorial ”Epidemias globales: enfermedad X, la gran desconocida en el que citaba lo siguiente: Así parece que “la próxima pandemia, y un poco entre comillas, podría ser un virus y digamos tiene más números una zoonosis de la zona de Asia, según algunos modelos predictivos.
    Por otro lado en elEconomista.es del pasado 2 de los corrientes Roubini afirmaba que cree que el mercado puede caer hasta un 40% por el coronavirus y que «Trump está muerto.
    «El famoso «Doctor Doom» de los mercados, Nouriel Roubini, ha hecho sonar sus alarmas en una entrevista en el semanario alemán Der Spiegel. En él, advierte de que es el momento de cambiar las inversiones hacia bonos ante una posible caída de los mercados mundiales de «entre un 30% y un 40%», que llevará a la derrota a Donald Trump.
    A los pocos días California declaraba el estado de emergencia tras la primera muerte por el coronavirus. Ver mas en https://elpais.com/sociedad/2020-03-05/california-declara-el-estado-de-emergencia-tras-la-primera-muerte-por-el-coronavirus.html.

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