Errores de lectura | Por Santiago López Legarda

A tan solo unos días del debate de investidura en el Congreso, parecen confirmados y bien confirmados nuestros peores temores: salvo sorpresa de última hora, vamos de nuevo a una repetición de las elecciones generales. Y cabría preguntarse si este panorama desolador es fruto de la incompetencia o más bien del cálculo deliberado de unos líderes políticos de los que difícilmente podremos sentirnos orgullosos alguna vez.

Foto de agencias
  • Pero yo creo que después del 28 de abril todo el mundo daba por hecho que habría acuerdo entre el PSOE y Podemos.

 

  • Santiago López Legarda es un periodista alcalaino que ha ejercido en diferentes medios nacionales.

© AFP 2019 / Pierre-Philippe Marcou

Es cierto que el final del bipartidismo ha dado lugar a una aritmética parlamentaria un tanto endiablada, pero ninguno de nuestros dirigentes es tan estúpido como para no saber lo que la ciudadanía espera de ellos: los electores ya cumplieron con su deber acudiendo a las urnas; cumplan ustedes ahora con el suyo y encuentren la fórmula que permita dotar al país de un Gobierno estable. Y tampoco son tan estúpidos como para no percibir el hastío, la impotencia, la rabia, el desprecio y la vergüenza que crecen en la opinión pública. Sentimientos negativos, que muy posiblemente se traducirán en un fuerte aumento de la abstención si de nuevo tenemos que acudir a las urnas.

Si los líderes son conscientes del daño que se causan a sí mismos y del daño que causan a las instituciones democráticas, entonces la única explicación posible para lo que está pasando es que calculan que el castigo  que recibirán será menor que el que sufrirán sus adversarios. Parecen dispuestos a quedarse tuertos con tal de que el oponente se quede ciego. Y quizás sea precisamente su dificultad para leer correctamente los resultados electorales lo que les lleva a un comportamiento tan sectario.

Pedro Sánchez, el pasado 14 de junio en La Valeta, Malta, en la cumbre MED7 de países del sur de Europa. (EFE)

El Partido Socialista fue el ganador de las elecciones y, en consecuencia, consiguió la minoría mayoritaria en la Cámara Baja. Una mayoría relativa de 123 diputados que desde luego no es suficiente para respaldar afirmaciones como las que han hecho los portavoces del PSOE y del Gobierno en el sentido de que “los españoles han expresado su preferencias por un Gobierno Socialista en solitario”.  Más bien los resultados habidos en las urnas deberían llevarnos a la conclusión de que los electores, al rechazar el bipartidismo, expresan sus preferencias por un Gobierno de coalición. Otra cosa distinta es qué tipo de coalición preferirían; y además alguien podría recordar, echando mano del famoso chiste, que todo Gobierno es siempre un Gobierno de coalición…entre el titular de Hacienda, por un lado, y el resto de los ministros, por otro.

Así que Pedro Sánchez y sus colaboradores se equivocan al decir que tienen un mandato electoral para gobernar en solitario y deberían haberse esforzado más para conseguir el apoyo de otras fuerzas políticas. Se equivocan también, en el campo de la derecha, los que interpretan el respaldo conseguido como un voto “para que no gobierne Sánchez”.  No es razonable suponer que los votantes del Partido Popular y de Ciudadanos lo hicieron con el deseo de que no gobierne Sánchez y además se bloqueé el funcionamiento de nuestra democracia hasta que el cielo se desplome sobre nuestras cabezas. Es más razonable suponer que esos votantes desearían un Ejecutivo de centro-derecha, pero que, dados los resultados, no están por la labor de que se pongan palos en la rueda y no verían como una traición que sus elegidos se echen a un lado (es decir, que se abstengan) para permitir que España tenga un gobierno que pueda ponerse a trabajar. Los líderes del PP y Ciudadanos han recibido un mandato para hacer oposición, pero hacer oposición no consiste en impedir a toda costa que puedan llevarse a término las previsiones constitucionales sobre la formación de un nuevo Gobierno. Llevan, pues, razón los diputados socialistas que han recordado a sus colegas de la bancada popular que ellos se abstuvieron en 2016 para permitir la formación del Gobierno de Mariano Rajoy.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, acompañado de los diputados Ione Belarra, Victoria Rosell, Pablo Echenique y Alberto Rodríguez, antes de la última reunión con Pedro Sánchez / Daniel Gago – Podemos

Rajoy, por cierto, hizo los deberes en 2016 mucho mejor que Sánchez ahora. Se presentó al debate de investidura con el apoyo de 170 diputados, a tan solo 6 de la mayoría absoluta; mientras que ahora Sánchez solo tiene asegurado el voto favorable de 124. Está claro que ha enfocado mal sus negociaciones con quien desde el primer momento designó como “socio preferente”: Unidas Podemos. Tampoco puede decirse que Iglesias y los suyos hayan estado brillantes con su machacona insistencia en  hacerse con una cuota de poltronas ministeriales. Pero yo creo que después del 28 de abril todo el mundo daba por hecho que habría acuerdo entre el PSOE y Podemos y que ese acuerdo implicaría compartir las tareas de gobierno. Ya tenemos numerosas experiencias de gobiernos de coalición entre estas dos fuerzas en ayuntamientos y comunidades autónomas. Y, en general, creo que la ciudadanía aceptaría también como algo lógico y natural esa misma fórmula para el gobierno de la nación. Cosa distinta es el resultado que pudiera dar, pero de juzgar eso ya se encargarían las urnas cuando tocase nueva convocatoria electoral

publicidad
B-ayto-maraton2019
B-Hotel-Bedel-R-Catedra
C-elaguaesvida-sorbe2019
Suscríbete a ALCALÁ HOY / Si te ha interesado esta información, suscríbete a ALCALÁ HOY y recibe en tu correo electrónico nuestras últimas noticias

Comenta desde tu cuenta de Facebook

1 Comentario

  1. Los contribuyentes pensamos como acabar con todo este ‘vacile’ que está haciendo la clase política con todos nosotros.
    La clave es no pagarles sus abultados sueldos mientras no se realice un acuerdo, estamos seguros que si se tiran 6 meses sin cobrar sus maravillosos sueldos que les pagamos, urgentemente llegan a un acuerdo.
    Y un aviso para navegantes, como se tenga que realizar otras elecciones, muchos y muchas tendrán que dejar sus escaños.
    ¡¡¡LOS QUE AVISAN NO SON TRAIDORES!!!

Comentar

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.