Hablemos de lo importante | Por David Cobo

Importante es el trabajo y las condiciones en las que lo realizamos. A los trabajadores se nos maltrata con frecuencia, pues a menudo nos dejan de pagar las horas extra que nos obligan a hacer. No nos renuevan los contratos temporales para no hacernos fijos o porque secundamos una huelga, o quizá, simplemente, porque se nos ocurrió pedir en voz alta que se respetaran nuestros derechos.

Foto de Alcalá Desarrollo
  • La historia es nuestra y la hacen los pueblos” – Salvador Allende.

 

  • David Cobo García – Portavoz Izquierda Unida Alcalá de Henares

En esta campaña electoral hay mucho ruido, el cual aturde y perturba, nos distrae y aleja de lo importante. Pienso que en esta campaña hay que hablar de lo importante.

Importante es el trabajo y las condiciones en las que lo realizamos. A los trabajadores se nos maltrata con frecuencia, pues a menudo nos dejan de pagar las horas extra que nos obligan a hacer. No nos renuevan los contratos temporales para no hacernos fijos o porque secundamos una huelga, o quizá, simplemente, porque se nos ocurrió pedir en voz alta que se respetaran nuestros derechos. Muchas son las ocasiones en las que no respetan las medidas de nuestra seguridad en el trabajo, nuestras horas de descanso o nuestros días de vacaciones. Son muchos los trabajadores que acuden enfermos a trabajar, para evitar que su patrón se enfade con ellos y les deje sin empleo.

Sin trabajo estamos perdidos, nos falta la luz y el aire, se corta la raíz que nos sustenta en la sociedad. Defender el trabajo es defender la vida, y defender las mejoras en las condiciones de trabajo es defender vivir dignamente.

No basta con mejorar las condiciones de trabajo, hay que cambiar el modelo empresarial. Son necesarias medidas de discriminación positiva para facilitar la financiación y formación de autónomos y pymes, para que puedan crear empleo de calidad.

El Estado debe ser motor de actividad económica y generación de empleo. Nos dijeron que privatizar era bueno, la realidad dice que sólo ha sido bueno para los que se apropiaron de lo público y para los políticos que, mediante puerta giratoria, han sido recompensados por los servicios prestados por las mismas empresas que ellos privatizaron.

Alimentación, medicamentos, energía, transporte, comunicaciones… son fundamentales para nuestro país. Lo que es fundamental para España debe ser recuperado para propiedad y gestión del Estado al servicio de la gente. No por y para cuatro accionistas que sólo buscan llenarse los bolsillos.

Muchos de esos políticos que han privatizado y han agarrado a la puerta giratoria son del PSOE. El mismo PSOE que gobierna y no ha derogado la reforma laboral. El PSOE no ha estado a la altura de lo esperado en pensiones, vivienda, educación, sanidad… Las rotundas promesas que lanzaban desde la oposición se han tornado balbuceos cuando gobiernan.

Todas las campañas el PSOE solo tiene palabras para los trabajadores, pero cuando gobierna sólo tiene oídos para los bancos y las grandes empresas. El PSOE no es garantía de política social ni de medidas de izquierdas. Ya lo hemos visto demasiadas veces, como al final su discurso se quiebra y le tiemblan las piernas.

Hace falta voluntad política, pues cuando se toman medidas favorables a los de abajo, los de arriba se ponen nerviosos y comienzan a presionar. Es ahí cuando se demuestra de qué lado está cada cual y lo que somos realmente, pues las palabras se las lleva el viento si nuestros actos no están a la altura de lo que decimos.

Hay que hablar claro, sobreponiéndonos al ruido. Hay mucho ruido de banderas, ruido de partidos que se dicen patriotas y esconden  tras las banderas sus corruptelas y sus planes para construir una España tan pequeña en la que solo caben ellos. Una España de mente estrecha, donde lo diferente sea perseguido y se construyan barreras a golpe de testosterona.

Desde el amor a mi país sé que no necesitamos metros y metros de banderas. Necesitamos trabajo, educación y sanidad pública, futuro para los jóvenes y digna pensión para los mayores.

Esta es la historia que podemos y debemos escribir individual y colectivamente, porque no hay mejor bandera que la justicia social y la igualdad de oportunidades. No hay mejor propósito que construir una España unida en libertad, donde el sol salga y caliente para todos.

 

 

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4 Comentarios

  1. Muy buen artículo, muchas gracias.
    Quiero añadir un detalle en lo referente a «cuando se toman medidas favorables a los de abajo».
    Creo que hay que ser muy cauteloso con las medidas aparentemente favorables como la reciente subida del SMI que, si no va referida a la productividad, puede resultar muy desfavorable en casos como:
    a) Cuando el empleador no es un empresario que hace «caja», sino un discapacitado que, con su pensión, paga el salario de un(a) empleado de hogar que le atiende. La pensión ha subido un 1’6% pero él tiene que subir el 22’3% a su empleada(o) o irle quitando horas.
    b) Cuando se trata de un negocio muy débil que a duras penas consigue mantener un puñadito de empleados (algunas pequeñas peluquerías, pequeños autónomos de reformas de viviendas, etc.).
    Estos no pueden subir los precios un 22’3%, y tienen que cerrar o despedir plantilla.

  2. Me alegra que hayas incluido el blasón de la ciudad imperial de Toledo. Así se da visibilidad a mi tierra manchega tan abandonada por todos los partidos.

    Aunque algo me dice que no querías sacar el escudo de la ciudad precisamente… sino un aguila imperial y así manchar un poco la imagen del desfile de las fuerzas armadas.

    Aisss ese lío de banderas que algunos teneis…..

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