La triste danza de unos restos mortales

El martes 8 de noviembre arranca el “Año Cisneros” con el traslado de sus restos hasta la catedral. Manuel Vicente Sánchez Moltó, cronista oficial de Alcalá de Henares, nos remite este artículoben el que comparte con los lectores su opinión experta . "Son muchos los que en estos días me han pedido información y opinión sobre el acto del 8 de noviembre, en el que se van a disgregar los restos mortales del cardenal Cisneros ... Vista la profunda controversia que ha generado este nuevo traslado, he optado por realizar una aséptica cronología de lo que José García Saldaña, cronista de Alcalá a título póstumo, calificó en su momento como “la triste danza de unos restos mortales".

"El sepulcro de Cisneros en la capilla de San Ildefonso. José Mª Avrial, ca. 1839".

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  • Manuel Vicente Sánchez Moltó es Cronista Oficial de Alcalá de Henares

Son muchos los que en estos días me han pedido información y opinión sobre el acto del 8 de noviembre, en el que se van a disgregar los restos mortales del cardenal Cisneros, quedando la mayor parte bajo la lápida del crucero, hoy oculta por el altar sobre el que se ofician las misas en la Magistral, y trasladándose una pequeña parte a una capilla de la girola, donde se va a instalar una lápida de bronce de dos metros de altura. A los interesados les he remitido a los cuatro extensos y documentados artículos que sobre el tema publique en el desaparecido “Diario de Alcalá” (7, 14, 21 y 28 de noviembre de 2000) y que se pueden consultar en el Centro Municipal de Documentación.

Con todo, finalmente he considerado que debería hacerlo más asequible al gran público y, vista la profunda controversia que ha generado este nuevo traslado, he optado por realizar una aséptica cronología de lo que José García Saldaña, cronista de Alcalá a título póstumo, calificó en su momento como “la triste danza de unos restos mortales”. Conocedor de vuestra opinión al respecto, hoy más que nunca, amigos Pepe y Julio Chamorro estáis más presentes en mi recuerdo.

  • 1517, 8 de noviembre: Cisneros fallece en Roa (Burgos), cuando iba a encontrarse con el heredero de la corona, Carlos I.
  • 1517, 14 de noviembre: El cortejo con los restos de Cisneros llega a Alcalá de Henares, siendo recibido en las afueras de la Puerta de Santiago, con asistencia del corregidor, el rector de la Universidad y el abad y cabildo de la Magistral. Tras colocar el cadáver sobre un túmulo y rezar un responso, el padre Ruiz, obispo de Ávila, lee el testamento, donde, en su segunda disposición, Cisneros establece: “E mandamos, que en qualquiera parte, que a Nuestro Señor plugiere de llevarnos de esta presente vida, sea traído nuestro cuerpo a la Iglesia de Santo lldefonso de nuestra Villa de Alcalá de Henares, que es dentro en el Colegio, que Nos mandamos allí edificar; y que sea allí sepultado. El qual lugar elegimos para nuestra sepultura, por los muchos sacrificios e oraciones, que allí continuamente se celebran, e dicen”. Sus deseos cayeron como un jarro de agua fría sobre los miembros del cabildo de la Magistral que esperaban que el cardenal hubiera elegido para su eterno descanso la iglesia que él mismo había reedificado. Dicen que incluso se oyeron algunas palabras subidas de tono que fray Pedro de Quintanilla, biógrafo del cardenal, describió como “una contienda muy reñida que se movió entre los canónigos y la universidad”, viéndose obligado a intervenir el padre Ruiz para que se respetase la voluntad del finado. Vicente de la Fuente afirma que hasta tal punto llegó el disgusto que “lo tomaron a desaire los del cabildo y se volvieron a su iglesia en pos de la cruz que habían llevado alzada”. Como vemos las divergencias entre unos y otros por el lugar donde debían reposar sus restos no son cosa de ahora, sino que vienen del mismo momento de su fallecimiento.
  • 1517, 15 de noviembre: Tras exponerse a la veneración de los alcalaínos, por la tarde su cuerpo se deposita en una caja, siendo enterrado en la cripta del presbiterio de la capilla de San lldefonso, custodiándose las llaves de la caja en el archivo del colegio Mayor. Visto que Cisneros había dejado establecido en su testamento de forma expresa que en el aniversario de la traída de su cuerpo a Alcalá se debían celebrar ruegos por su alma y para evitar la coincidencia con la festividad de san Eugenio, primer arzobispo de Toledo, el colegio Mayor decidió que en lo sucesivo se celebrase el día 16.
  • 1518, 14 de julio: Se firma en Toledo una escritura entre Domenico Fancelli y los albaceas de Cisneros, para realizar un sepulcro en mármol de Carrara, con un coste de 2.100 ducados de oro a realizar en 18 meses.
  • 1519, 27 de septiembre: Por la muerte de Fancelli se traspasa el encargo a Bartolomé Ordóñez, en las mismas condiciones, aunque no lo pudo terminar al fallecer el 10 de diciembre de 1520.
  • 1524, 19 de agosto: Una vez concluido, se traslada a España y se instala en la capilla de San Ildefonso, depositando en su interior los restos de Cisneros.
  • 1545: Unas torrenciales lluvias provocan el desbordamiento del Camarmilla, inundándose la capilla y comenzando a ceder la cripta funeraria. La solución consistió en desmontar el mausoleo y rellenar de tierra la cripta, colocando los restos directamente bajo el sepulcro.
  • 1597: con motivo de una nueva inundación, en 1597 se decidió, previa autorización de Felipe II, exhumar los restos poniéndolos a salvo de la humedad en una alacena situada en el lado del Evangelio, donde se guardaban todas las reliquias propiedad del colegio.
  • 1615 (o 1644, según Quintanilla): Se decide ubicarlos en un nicho construido exprofeso junto a la grada y protegido con parte de lo que había sido la verja del sepulcro de san Diego de Alcalá.
  • 1668: Se devuelven a su sepulcro, surgiendo en este momento un grave problema ya que, como consecuencia del proceso de beatificación que se había iniciado en 1633, Cisneros comenzó a ser objeto de culto por los estudiantes, lo que iba abiertamente contra las disposiciones del Derecho Canónico.
  • 1677, 1 de agosto: Por la noche y en secreto, se llevó a cabo la exhumación de los restos, dejándoles al aire para que se oreasen durante seis días, tras lo cual se depositaron en un arca forrada de damasco carmesí, colocándose ésta en un nicho abierto en una capilla de la iglesia situada a espaldas del altar mayor, tabicándose a continuación.
  • 1846, 28 de mayo: Diez años después del traslado de la Universidad a Madrid, una real orden establece el traslado del sepulcro y la verja que lo protegía a la Magistral. La verja se había trasladado a Madrid, con el fin de instalar el sepulcro en la iglesia de los Jerónimos. El coste del traslado debería ser abonado por el Ayuntamiento, el cabildo de la Magistral y los mayores contribuyentes de la ciudad, pero nadie quiso asumir tan elevados gastos y piden a la reina que los sufrague.
  • 1850, 31 de agosto: La reina acede a lo solicitado y el 22 de septiembre se lleva a cabo el traslado del sepulcro a la Magistral.
  • 1850, 21 de octubre: Se coloca la primera piedra de la cripta en el crucero de la Magistral.
  • 1850, 23 de octubre: Mediante una copia del acta de 1677, se localizan los restos de Cisneros en la capilla de San Ildefonso. Comprobada su autenticidad, se llevó a cabo el traslado de los restos a la Iglesia Magistral “con todo el decoro y lucimiento que fue posible”.
  • 1850, 11 de noviembre: El ayuntamiento solicita a la reina autorización para depositarlos en el sepulcro. El 14 de diciembre el ministro de Comercio, Instrucción y Obras Públicas, comunica al corregidor que su petición ha sido atendida.
  • 1857, 20 de febrero: Por real decreto, el Estado asume el coste de la restauración del sepulcro, 60.000 reales, estableciéndose que “el sepulcro del Cardenal Ximénez de Cisneros, y sus cenizas se colocarán solemnemente en el mausoleo de la iglesia Magistral de Alcalá de Henares”.
  • 1857, 27 de abril: Concluida la restauración, se celebra la ceremonia de exhumación de los restos de Cisneros, con asistencia de los ministros de Estado, Hacienda, Gobernación y Fomento. La urna se introdujo dentro de una caja de madera y esta a su vez dentro de otra de plomo, depositándose luego en la cripta.
  • 1869: el gobierno decide crear en la iglesia de san Francisco el Grande de Madrid un Panteón de Hombres Ilustres, siguiendo el modelo francés. El gobierno reclama los restos de Cisneros (según algunos autores también el sepulcro). Las gestiones del cabildo Magistral y el marqués de Morante consiguen finalmente la suspensión del traslado.
  • 1936, 21 de julio: Una columna de milicianos procedente de Madrid se traslada a Alcalá con el fin de lograr la rendición de las tropas sublevadas en la ciudad. Tras la rendición, a las cinco de la tarde se produce el saqueo e incendio de la Magistral. Intentan violentar la reja de la cripta, extraen la caja y viendo que no contenía nada de valor, los dejan abandonado al pie de la escalera.
  • 1936, 30 de septiembre: El delegado de la Junta de Incautación y Protección del Tesoro Artístico, José María Lacarra, identifica y recoge los restos de Cisneros.
  • 1937, 20 de marzo: Se trasladan a Madrid el sepulcro, la reja y los restos de Cisneros, siendo depositados en el edificio de Bibliotecas y Museos del paseo de Recoletos, guardados en el arca de plata de las Bernardas.
  • 1939, marzo: Temeroso antes los graves sucesos de Madrid, Lacarra oculta los restos en un sepulcro romano.
  • 1940: Se trasladan los restos a la capilla del palacio episcopal de Madrid. El sepulcro desmontado permanece en los sótanos del Museo Arqueológico Nacional.
  • 1956: El sepulcro es restaurado por el escultor Cruz Collado. Se proyecta la traída de los restos de Cisneros a Alcalá, coincidiendo con la celebración del Día de la Provincia y de la inauguración de la Casa de Cervantes, aunque al final no se llevó a cabo.
  • 1960: Se inaugura el Centro de Formación y Perfeccionamiento de Funcionarios (después INAP) con una exposición dedicada a Cisneros y se instala el sepulcro en la capilla de San Ildefonso, con la oposición del cabildo de la Iglesia Magistral que alegaba que era de su propiedad.
  • 1977, 10 junio: Se firma el decreto por el que se crea la nueva Universidad de Alcalá.
  • 1977, 11 de noviembre: El vicario general hace entrega de la urna con los restos a una delegación del cabildo, integrada por el doctoral Pedro Heredia y los canónigos Primitivo Pérez de la Prieta y Ricardo Quintana Bescós. El traslado a Alcalá se llevó a cabo en una caja de cartón en la parte trasera de un “dos caballos”, con la máxima discreción, sin información pública, honores, ni ceremonias. En la Magistral, a puerta cerrada, se lleva a cabo el trasvase desde el arca de las Bernardas hasta una arqueta de madera y metal, que se depositó en la tumba abierta en el crucero, cubriéndose con una losa de mármol “provisional”. Concluida la inhumación a la una de la tarde, una delegación del cabildo se trasladó al Ayuntamiento dar cuenta del hecho al alcalde, Fernando Sancho Thomé. No hallándose éste en el edificio, se lo hicieron saber a la teniente de alcalde, Asela Sanz, quien, entre sorprendida e incrédula, les expresó su total disconformidad. De igual forma se manifestaron en los días siguientes otros alcalaínos en la prensa local. Pero la hábil y rápida intervención del cabildo había cortado de raíz la posibilidad de ser reintegrados a su sepulcro.
  • 1981: Se plantea la posibilidad de que el rectorado de la nueva Universidad de Alcalá se establezca en el antiguo colegio Mayor de San Ildefonso. El cabildo entendió que podía poner muy difícil el retorno del sepulcro a la Magistral, algo a lo que nunca renunciaron. Según parece, se proyecta el traslado del sepulcro a la Magistral, operación que contaba con la conformidad del capellán del INAP, para la cual se presupuestó la cantidad de medio millón de pesetas. Pero el asunto salta a la opinión pública en octubre y se frustra el traslado.
  • 1998: Se construye un nuevo presbiterio en el crucero con unas gradas elevadas sobre el enterramiento de Cisneros, en el que se coloca una nueva lápida recordatoria.
  • 2000: Con motivo de la celebración del 150 aniversario de la Sociedad de Condueños, se plantea la traída de los restos de la reja de Juan de Vergara desde Madrid y la reintegración de los restos de Cisneros a su sepulcro, sin éxito.
  • 2016, 8 de noviembre: Con el fin de que los restos tengan mayor “visibilidad”, se dividen los restos de Cisneros, trasladándose una parte a una capilla de la girola, tras una gran lápida de bronce.
  • Manuel Vicente Sánchez Moltó es Cronista Oficial de Alcalá de Henares

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